Esta vez, Miguel Polo Polo apeló a una caricatura de Margarita Rosa de Francisco para provocarla en redes, en medio del debate que se armó luego de que la famosa tocara el tema de los dioses y las creencias.

La crítica que hizo Polo a la actriz iba a acompañada de una frase que varias personas asociaron como una burla a los seguidores del senador Gustavo Petro: “La droga mata el cerebro y vuelve petrista”.

Incluso, medios como Las 2 Orillas lo tomaron como un “aberrante insulto” a Margarita Rosa, ya que el ‘influenciador’ había denigrado de ella en un trino del pasado 2 de marzo, cuando la trató de “blasfema baretera”.

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Esto, porque De Francisco había hecho un comentario sobre que sería bueno que las iglesias pagaran impuestos para ayudar en la crisis económica que atraviesa el país, algo que el Gobierno ya descartó en la presentación de la reforma tributaria.

Margarita Rosa de Francisco y el piropo a Miguel Polo

Contrario a los insultos que usó Polo para meterse en el debate, la actriz apeló a la delicadeza para responderle en ese momento: “No conocía a Polo Polo. Qué cara tan bella, por Dios”.

El trino del activista, que fue captado cuando le aplicaba bronceador a la senadora María Fernanda Cabal, fue ampliamente comentado por quienes también se burlaron de la actriz, y hubo otros que la defendieron y hasta dijeron que Polo debería ser denunciado por “maltrato a una mujer”.

“Tampoco es para tanto”, respondieron otros, con el argumento de que se trataba de una simple caricatura.

Este fue el trino con el que la también cantante le respondió al activista.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.