Y es que la columna en la que Rincón acusó a RCN de no ponerse “en los zapatos de los colombianos”, por estar en los de “sus amos políticos”, y de sacar “noticias militantes de propaganda gubernamental para que el Gobierno le ayude y favorezca los negocios que les importan (gaseosas, jugos, azúcar, fútbol y muchos más)”, fue publicada en ese periódico.

Lo primero que aseveró De Brigard en la carta es que las afirmaciones del crítico de televisión son “graves”, “temerarias”, “inaceptables”, “injuriosas” y “calumniosas”, y no solo afectan al equipo humano del canal — su “dignidad, honra, reputación y prestigio profesional”— , sino al “entorno comercial y publicitario” del medio.

“Es sencillo: el señor Rincón afirma que vendemos información favorable al Gobierno que a su turno la paga con beneficios, ayudas y favorecimientos al grupo empresarial [Organización Ardila Lülle] del que hacemos parte. Eso no solo configura conductas típicas ya descritas por parte del autor del texto, sino que además podría entenderse como un acto de agresión hacia nosotros del medio que lo prolija”, agregó.

En la misiva, el presidente de RCN también aclaró que con su rechazo a lo escrito por Rincón no se pretende “interferir en la opinión libre” de él, pues para el canal ese es “un principio inquebrantable”, pero en este caso desde el medio televisivo sienten e insisten que su texto pasó a lo injurioso.

“La jurisprudencia colombiana ha diferenciado con claridad las opiniones que emiten los comunicadores en el contexto natural de su actividad, de las informaciones y afirmaciones que están en el deber de soportar y verificar quienes utilizan formatos de opinión o crítica para divulgar información falsa. No solo asumen responsabilidades profesionales, sino que también transitan por la esfera de la responsabilidad penal”, puntualizó De Brigard.

La carta completa del presidente de Canal RCN al director del diario, Roberto Pombo, la publicó El Tiempo en su sitio web este mes, aunque tiene fecha de finales de abril.