“También para adquirir disciplina en los pagos, aprender a manejarla y además, no tener que recibir mensualmente más de un extracto porque puede traducirse en pagar doble cuota de manejo”, explicó Alfredo Barragán, especialista en banca de la Universidad de los Andes a La República.

Después de los 30 años de edad, la recomendación es no tener más de tres tarjetas para no afectar su estabilidad financiera ni desordenar sus gastos, según el diario.

Independientemente de la edad, cada persona debe tener en cuenta su nivel de endeudamiento o capacidad de pago, el uso de una cantidad precisa en el crédito disponible, no usar todo el cupo y planificar los gastos para evitar quedar mal con los pagos, detalló el medio.

Además, si los mayores de 30 años llegan a tener más de tres tarjetas, correrían el riesgo de desorganizar sus finanzas porque habría diferentes fechas de pago y podrían coincidir con otras obligaciones.

“Esto, tarde o temprano, podría generar incumplimiento en algunos de los pagos y más adelante”, precisó al medio Juan González, docente de la Universidad Externado.

Según la Superintendencia Financiara, a febrero de 2019, en Colombia habían 15.3 millones de tarjetas de crédito con un promedio de cancelación de 275.000 en el año.