Para las organizaciones meteorológicas, el próximo Fenómeno de El Niño que llegue a Colombia será uno, en una alta probabilidad, muy fuerte, con temperaturas récord hacia finales de este año, lo que genera riesgos sobre algunos precios clave de la economía nacional.
De acuerdo con un reciente informe de ANIF, en fenómenos de altas temperaturas recientes, los colombianos vieron importantes presiones desde el lado de los alimentos y también servicios energéticos, lo que se podría repetir este 2026.
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Recuerda el informe que el Fenómeno de El Niño ingresa típicamente por las regiones Pacífica y Caribe, avanza sobre la región Andina y se desplaza progresivamente hacia la Orinoquía y la Amazonía con menor intensidad.

“De materializarse un episodio fuerte en el segundo semestre, este podría traslaparse con la temporada seca natural de diciembre-enero, configurando un escenario de sequía que amplificaría efectos negativos sobre el abastecimiento y los precios. Históricamente, la duración de un Fenómeno del Niño en el país entre débil y fuerte ha sido en promedio de 10 meses”, dice ANIF.
Recuerda el análisis que, durante los fenómenos de El Niño moderado en este siglo como los de 2002, 2006 y 2018-2019, la inflación anual de alimentos alcanzó niveles de 7,8 %, 10,7 % y 6,4 %, frente a registros previos de 4,6 %, 6,6 % y 1,7 % respectivamente.
“En episodios fuertes, como los de 2002-2003 y 2015-2016, la aceleración de los precios fue más pronunciada, llegando a niveles de 13,1 % y 18,9 %, partiendo de niveles de 9,8 % y 5,5 % al inicio del fenómeno. Lo anterior evidencia que las presiones sobre precios de alimentos si bien son transitorias, y se corrigen a la baja una vez se normalizan las condiciones climáticas, son de un impacto considerable para el bolsillo de los hogares”, indica ANIF.
Los alimentos que más se dispararon de precio en el reciente Fenómeno de El Niño “fuerte” en Colombia
Ahora, el fuerte Fenómeno de El Niño de 2015-2016 es el ejemplo más claro de esta sensibilidad diferencial. “Entre octubre de 2014 y abril de 2016, varios alimentos registraron aceleraciones significativas frente al mismo periodo anterior. El arroz (que representa el 6,2 % de la canasta de alimentos) pasó de -0,3 % a 2,0 % de variación mensual promedio”.
- Papa: de 0,6 % a 3,4 %
- Plátano: de -0,2 % a 1,5 %
- Las frutas frescas: de 1,6 % a 2,2 %
- Zanahoria de 0,8 % a 3,2 %
- Arracacha y tubérculos de -0,4 % a 3,0 %
- Azúcar: de -0,5 % a 1,9 %
- Carne de res: pasó de 0,3 % a 0,7 %
- Leche: de 0,2 % a 0,5 %
- Pescado: de 0,3 % a 1,1 %

Efectos del Fenómeno de El Niño en la energía
Ahora, sobre la matriz energética el Fenómeno de El Niño impacta en la medida en que Colombia depende estructuralmente de la generación hidráulica, que representan cerca del 62 % de su capacidad efectiva neta, por lo que, cuando los embalses pierden volumen útil ante las menores lluvias, el sistema debe recurrir a generación térmica basada en combustibles líquidos.
“En episodios moderados como 2004, 2006 y 2018-2019 la inflación anual de electricidad alcanzó 10,6 %, 4,8 % y 9,3 % respectivamente, mientras que en episodios fuertes las presiones fueron considerablemente mayores, llegando a 18,2 % en 2009-2010 y 13,6 % en 2015-2016. El caso más reciente y cercano en la memoria ocurrió en el periodo seco de 2023-2024, cuando el bajo nivel de los embalses, especialmente en Bogotá, que explica el 46,7 % de la inflación de la energía del país, empujó la inflación anual de electricidad hasta 22,4 %”, dice el documento.

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ANIF agrega que la inflación de electricidad tiene una particularidad relevante frente a la de alimentos. “Sus precios tienden a acelerarse antes de que el fenómeno se materialice plenamente, pues el mercado mayorista incorpora con anticipación las expectativas de estrés hídrico a través de los precios futuros de escasez y de bolsa”.
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