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El reajuste de las mesadas pensionales en Colombia es uno de los mecanismos establecidos por ley para preservar el poder adquisitivo de los pensionados ante la inflación y el encarecimiento de la vida. Según lo informado por Jaime Dussán, presidente de Colpensiones —la entidad estatal responsable de la administración del régimen público de pensiones—, el incremento correspondiente a 2026 se aplicará automáticamente a partir de la nómina de enero, sin que los beneficiarios deban realizar trámite o solicitud alguna. Esta garantía busca que los más de dos millones de pensionados del país reciban el ajuste a tiempo y sin obstáculos administrativos, alineando las mesadas al contexto económico del país.
La normativa vigente traza dos escenarios de aumento para las pensiones, de acuerdo con el monto que recibe cada beneficiario. Para quienes tienen mesadas equivalentes al salario mínimo, el incremento en 2026 corresponde al mismo porcentaje que fije el Gobierno Nacional para el salario mínimo anual. De este modo, toda pensión que caiga en dicha categoría se situará en $1.750.905 pesos colombianos, respaldando así el principio de que ninguna prestación pueda estar por debajo del salario básico legal.
En contraste, las mesadas que superan el salario mínimo se incrementan según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), medido y certificado para el año anterior. Para 2026, el ajuste definido por este método es del 5,1%. Según datos de Colpensiones, el 60,8% de los pensionados del país perciben mesadas ligadas al salario mínimo, mientras que el 39,2% restante recibe aumentos conforme al IPC. Cabe precisar que este esquema cubre todas las modalidades reconocidas: vejez, invalidez y sobrevivencia.
La legislación colombiana, a través del artículo 14 de la Ley 100 de 1993 y el artículo 41 del Decreto 692 de 1994, determina que ninguna pensión debe ser inferior al salario mínimo vigente. Por esa razón, si tras ajustar una mesada por el IPC esta queda por debajo del umbral legal, automáticamente se iguala al valor del salario mínimo para el año en curso, asegurando así una red mínima de protección social y económica.
Las denominadas Mesada 13 y Mesada 14 —prestaciones adicionales que algunos pensionados reciben respectivamente en junio y diciembre— también se ven beneficiadas por los mismos criterios de incremento que la pensión ordinaria. No obstante, la Mesada 14 aplica solo en casos específicos, según las condiciones establecidas en la ley.
En el aspecto de la salud, el porcentaje de aporte varía en función del monto de la mesada: quienes reciben el salario mínimo aportan el 4%, aquellos con entre uno y tres salarios mínimos aportan el 10%, y para montos superiores a tres salarios mínimos el aporte es del 12%. Esta estructura diferenciada busca mantener la equidad y proporcionalidad en las contribuciones del sistema.
Los pensionados podrán verificar el reajuste aplicado revisando sus desprendibles de pago desde enero de 2026, así como mediante los certificados disponibles tanto en la página oficial de Colpensiones como en los Puntos de Atención al Ciudadano. Todo el proceso de actualización se sustenta en normas claras y en la misión institucional de garantizar una vejez digna y protegida para la población pensionada del país.
¿Qué es el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y por qué afecta las pensiones? El IPC es un indicador estadístico que mide la variación promedio en los precios de una canasta representativa de bienes y servicios adquiridos por los hogares. En el caso de Colombia, este índice es fundamental para calcular el ajuste anual de las pensiones que superan el salario mínimo, reflejando la inflación y asegurando que las mesadas mantengan su valor real. El uso del IPC como referente ayuda a evitar la pérdida de poder adquisitivo de los pensionados frente a los aumentos del costo de vida y está sustentado en la normativa mencionada, formalizando una protección fiscal para este grupo de la población.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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