Paulina Vega participó como fundador de una compañía llamada Flora Beauty, la división de productos de belleza de una compañía canadiense llamada Flora Growth.

“Es un producto interesante en el que desarrollará producto, construirá marca a través de su imagen y ayudará a impulsar las ventas a través de sus canales digitales y a su vez de comercio electrónico”, explicó Blu Radio.

La nueva marca está basada en CBD (un componente no psicoactivo en la planta de cannabis) y se comercializará masivamente a consumidores muy sensibles al precio. Esa misma emisora explica que el mercado de productos de belleza basados en CBD superará los 10.000 millones de dólares de aquí a 4 años y grandes empresas están apostando por este negocio.

En el caso de Flora Growth, la compañía que apostó por Paulina Vega para fundar el negocio, está integrada verticalmente y se vende como un productor de cannabis de bajo costo para suministrar aceite de CBD a su cartera de marcas médicas y de consumo.

La operación de este negocio está en Girón (Santander) y tiene licencia de cultivo de 100 hectáreas, pero se sigue expandiendo por varias partes del país.

Según Blu Radio, esta compañía tiene un valor en el mercado de 57 millones de dólares y, después de la oferta de adquisición de acciones, llegará a 107 millones de dólares.

Así mismo, esa emisora asegura que esta compañía canadiense tiene una alianza estratégica con una familia de apellido Ramírez, considerada la mayor productora de cítricos de Colombia, con más de 2.100 puntos de venta en todo el país. Su segunda alianza de distribución es con Rappi.