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Este artículo fue curado por Andrea Castillo   Mar 1, 2026 - 11:36 am
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Colombia atraviesa una crisis silenciosa que amenaza su crecimiento en el corto y mediano plazo. No es fiscal ni financiera. Es educativa. Si el país mantiene el rumbo actual, seguirá formando generaciones que no alcanzan las competencias básicas para integrarse con éxito al mercado laboral, innovar o sostener la productividad que exige una economía cada vez más tecnológica.

El problema no es menor: de cada 100 niños que ingresan hoy a primero de primaria, apenas 13 lograrán terminar grado 11 con un dominio satisfactorio en matemáticas, lectura crítica, ciencias naturales y sociales.

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En otras palabras, el 87 % no completa una trayectoria escolar con los aprendizajes mínimos esperados. Para una economía que busca mayor sofisticación productiva, el dato no es solo preocupante: es estructural.

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La cifra proviene del informe Las Implicaciones de la Inacción en la Educación Media en Colombia, elaborado por el Observatorio de Realidades Educativas (ORE) de la Universidad Icesi, el Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana y la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes. 

colegio

El documento lo plantea de forma directa: “Solo 13 de cada 100 estudiantes que ingresan al sistema educativo en Colombia llegan a grado 11° y logran desarrollar las competencias básicas de manera integral”  

El indicador que evidencia la crisis de la educación en Colombia

La relevancia del dato está en cómo se construye. No mide únicamente deserción ni exclusivamente resultados en pruebas. El estudio triangula permanencia y calidad. 

En 2023, la tasa de cobertura neta en educación media fue de 51 %, lo que significa que solo uno de cada dos jóvenes entre 15 y 16 años estaba matriculado en grados 10° u 11°  

Al seguir la cohorte que inició grado 1° en 2013, apenas 55 % llegó a grado 11 diez años después. Pero llegar no implica necesariamente aprender. Según la metodología del ORE aplicada a las Pruebas Saber 11, solo uno de cada cuatro estudiantes de grado 11 alcanza niveles 3 o 4 simultáneamente en las cuatro áreas básicas evaluadas.

Al cruzar ambas dimensiones —llegar y aprender— el resultado es el 13 %. El propio informe advierte que la proporción podría ser menor, pues no todos los estudiantes presentan la prueba. 

Este indicador sintetiza la verdadera dimensión de la crisis de la educación en Colombia: trayectorias incompletas y aprendizajes insuficientes.

Un embudo que reduce el capital humano

El gráfico de cohorte del informe muestra la magnitud del problema. En 2013 había 971.353 estudiantes matriculados en grado 1°. Diez años después, 535.640 estaban en grado 11. La mitad se perdió en el camino.

Y entre quienes permanecen, solo 22 % logra niveles satisfactorios en las cuatro áreas básicas. 

Es decir, el sistema no solo expulsa estudiantes; tampoco garantiza aprendizaje robusto para quienes llegan al final. La transición a educación superior tampoco compensa el rezago: “solo un poco más de 4 de cada 10 graduados logra este tránsito”  En términos de capital humano, el país enfrenta un doble cuello de botella.

Solo 13 de cada 100 estudiantes culminan adecuadamente el colegio: informe revela crisis de la educación en Colombia 

Las impresionantes brechas educativas dependiendo las regiones

El informe también revela profundas brechas regionales. El porcentaje reportado para cada Entidad Territorial Certificada (ETC) corresponde al cruce entre permanencia y calidad: es decir, el porcentaje de estudiantes que ingresaron a grado 1° y, diez años después, llegaron a grado 11 y además alcanzaron niveles satisfactorios en las cuatro áreas evaluadas. 

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Entre más alto el porcentaje, mejor desempeño integral del territorio.

En 2024:

  • Sabaneta: 40,2 %
  • Envigado: 40 %
  • Duitama: 33,3 %
  • Chía: 35,9 %
  • Bogotá D.C.: 23,6 %

En Sabaneta, por ejemplo, 40 de cada 100 niños que iniciaron primero logran culminar con competencias básicas desarrolladas satisfactoriamente. Es un desempeño alto dentro del contexto nacional, aunque implica que 60% aún no alcanza esa trayectoria completa.

En contraste:

  • Chocó: 1 %
  • Vichada: 1,4 %
  • Uribia: 0,3 %

En Uribia, menos de uno de cada 100 estudiantes logra completar el ciclo con aprendizaje integral. La diferencia entre territorios puede ser hasta 40 veces, como subraya el informe. 

La consecuencia es un país con brechas profundas en capital humano, donde el lugar de nacimiento determina en gran medida la probabilidad de culminar con éxito la educación media.

Las impresionantes brechas educativas dependiendo las regiones 

El informe advierte que “la inacción frente a la educación media se traduce en menor productividad, estancamiento del crecimiento y pérdida del bienestar social”. 

Completar la educación media implica un salario promedio 28% superior frente a quienes solo terminaron primaria.  

El retorno marginal frente a quienes no culminan este nivel es de 16,5 %. Y la educación superior, habilitada por la media, puede ofrecer tasas internas de retorno cercanas al 14 %.

Para el sector empresarial, esto se traduce en menor disponibilidad de talento calificado, mayores costos de formación y limitaciones para adoptar tecnología. Para el Estado, implica menor recaudo futuro y mayor presión fiscal.

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El informe recuerda que la educación media es “la última oportunidad a gran escala que tiene esta sociedad para preparar a los jóvenes para los retos y oportunidades después de la escuela”. 

Si Colombia no logra mejorar simultáneamente cobertura, calidad y pertinencia, la crisis de la educación en Colombia seguirá traduciéndose en menor productividad, mayor desigualdad territorial y un crecimiento por debajo de su potencial.

El desafío no es solo educativo. Es económico. Y sus efectos no se verán dentro de una década: ya están condicionando el presente del mercado laboral y el futuro del país.

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