“Hay que redirigir los impuestos de los salarios al carbono. Hay que gravar la contaminación, no a las personas”, dijo Antonio Guterres, Secretario General de la ONU.

Además, el alto directivo propuso que se eliminen los subsidios a los combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural y gas licuado del petróleo) y a la construcción de nuevas plantas de carbono.

El Secretario General insistió en que el mundo debe dirigirse hacia una economía verde, a través de proyectos gubernamentales y del sector privado, involucrando a la ciudadanía.

“El dinero de los contribuyentes no debería usarse para aumentar los huracanes, extender las sequías y las olas de calor, blanquear los corales o derretir glaciares”, añadió Guterres.

Además, la ONU advirtió que, debido a esta problemática ambiental, más de un millón de habitantes de Gaza podrían quedarse sin alimentos a partir de junio de este año.

Guterres dijo que, si se cumplen esas medidas, el mundo ayudará a asegurar que la temperatura en la tierra no aumente más de 1,5 grados a finales de siglo