Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Sep 9, 2026 - 2:12 am
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El Bacatá, ese imponente edificio de concreto blanco que domina el horizonte del centro de Bogotá con sus 216 metros de altura, se ha convertido en un símbolo urbanístico y financiero de la ciudad. Esta construcción, que en su momento fue uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos del país, concentra dos realidades opuestas: por un lado, la esperanza de renovación urbana y vivienda; por el otro, la desilusión de quienes apostaron sus ahorros esperando una rentabilidad comercial que, más de una década después, aún es incierta.

La historia del Bacatá tuvo su punto de partida en 2008, con la creación de BD Promotores Colombia, y cobró forma el 24 de diciembre de 2010, cuando se constituyeron dos fideicomisos: uno sobre el lote y otro para el área comercial. Las obras comenzaron en 2011 y, cuatro años después, las torres alcanzaron su altura definitiva. Sin embargo, el camino no fue sencillo. De acuerdo con la información suministrada, el avance del proyecto se vio truncado en 2018 por problemas financieros del promotor, lo que frenó la construcción y dejó inconclusa la torre sur.

Las dificultades financieras no tardaron en escalar: en 2021, la Superintendencia de Sociedades —entidad encargada de la supervisión de sociedades empresariales en Colombia— ordenó la liquidación de BD Promotores, dejando en vilo a los inversionistas. Un nuevo capítulo se abrió en 2023, cuando la fiduciaria a cargo buscó una solución e integró a TotalCo, la compañía responsable de retomar y finalizar las obras. El proyecto sufrió, también, modificaciones en su enfoque: lo que originalmente iba a ser un hotel en la torre sur, ahora se convertirá en apartamentos.

El Bacatá fue planteado inicialmente con dos torres y cuatro componentes: apartamentos y oficinas en la torre norte, y un hotel, centro comercial y parqueaderos en la sur. Miles de personas se sumaron como financiadores, adquiriendo derechos fiduciarios conocidos como Fidis, que representaban la promesa de participación en las ganancias futuras una vez el complejo estuviera en operación. Los inversionistas, sin embargo, aún esperan ver materializada esa rentabilidad, mientras la historia del proyecto se sigue escribiendo entre incertidumbres y renovadas expectativas.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Qué son los derechos fiduciarios o Fidis ofrecidos en el proyecto Bacatá?

Los derechos fiduciarios, conocidos en el caso del Bacatá como Fidis, son instrumentos que ofrecían a los inversionistas la posibilidad de participar en las futuras ganancias del proyecto, una vez estuviera en funcionamiento. Miles de personas adquirieron estos derechos como una forma de financiamiento colectivo, esperando recibir parte de los beneficios económicos que generara Bacatá.

¿Cómo ha cambiado el destino de la torre sur del Bacatá desde el inicio del proyecto?

La torre sur del Bacatá fue concebida originalmente como un espacio dedicado a hotel, centro comercial y parqueaderos. Sin embargo, tras los problemas financieros y la vinculación de TotalCo para completar las obras, el destino de la torre cambió: ahora se convertirá en apartamentos, adaptándose a las nuevas realidades del proyecto.


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