La suspensión provisional del decreto que fijaba el salario mínimo de 2026 generó preocupación inmediata entre trabajadores y pensionados que temen reducciones en sus ingresos.
La medida fue adoptada por el Consejo de Estado, que dio al Gobierno ocho días para expedir una norma transitoria mientras se retoma la discusión en la Mesa de Concertación.
Aunque el debate es jurídico y político, el mayor riesgo para el bolsillo está en errores operativos: liquidaciones con fechas equivocadas, cruces de periodos o descuentos sin explicación clara.
El mínimo impacta a unos 2,4 millones de empleados y a más de un millón de jubilados, muchos de ellos pagados por Colpensiones.
En ese sentido, según un análisis de la consultora financiera y fiscal Crowe Co sugiere una verificación express: confirmar qué periodo le están pagando, ubicar salario básico y base de cotización, identificar cualquier deducción nueva que no reconozca y guardar el desprendible en PDF o un pantallazo para compararlo con el siguiente pago.
Por eso, la recomendación principal es verificar cada desprendible o colilla. No pueden bajar el sueldo o la mesada por rumores; cualquier cambio debe indicar norma aplicada y fecha.
Tampoco deberían cobrar retroactivos sobre valores ya causados. En contratos atados al mínimo, el monto depende del periodo liquidado.
Los pensionados deben revisar especialmente el valor base y novedades en salud u otras deducciones. El auxilio de transporte tiene que aparecer separado.
Para detectar fallas rápidas, conviene comparar con el mes anterior horas, bases y descuentos, y guardar soporte del pago. Tener ese registro puede evitar la mayoría de reclamaciones posteriores.
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