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Escrito por:  Diego Quiroga
Redactor     Sep 28, 2026 - 9:58 am

La historia de Helio Neto y el capitán de la Policía Marlon Lengua es una de esas que demuestran que, incluso en medio de una de las mayores tragedias del fútbol, también hay espacio para la esperanza.

Diez años después del accidente aéreo que enlutó al mundo del deporte, el futbolista brasileño y el uniformado que participó en su rescate volvieron a encontrarse en un abrazo que recordó lo ocurrido aquella madrugada en las montañas de Antioquia.

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El reencuentro se dio en el marco de los homenajes por el décimo aniversario de la tragedia de Chapecoense, que tuvo como uno de sus momentos centrales el partido de la Amistad Eterna entre Atlético Nacional y el conjunto brasileño, disputado el pasado sábado 26 de septiembre en el estadio Atanasio Girardot de Medellín. La jornada estuvo marcada por los recuerdos, los agradecimientos y el reconocimiento a quienes ayudaron a los sobrevivientes.

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El 28 de noviembre de 2016, un avión de la aerolínea LaMia que transportaba al plantel de Chapecoense, periodistas y miembros de la delegación brasileña se estrelló en el municipio de La Unión, en el oriente de Antioquia. La aeronave se dirigía a Medellín, donde el equipo debía disputar frente a Atlético Nacional la final de la Copa Sudamericana.

El accidente dejó 71 personas muertas y seis sobrevivientes. La noticia conmocionó al fútbol mundial, no solo por la cantidad de víctimas, sino porque el equipo brasileño estaba a las puertas de uno de los partidos más importantes de su historia.

En medio de la oscuridad y las difíciles condiciones del terreno, los organismos de socorro y la Policía emprendieron las labores de búsqueda entre los restos de la aeronave. Cada minuto era importante para encontrar a quienes todavía pudieran estar con vida.

Marlon Lengua, el policía que encontró a Helio Neto

Entre quienes participaron en las labores de rescate estaba Marlon Lengua, entonces subteniente de la Policía Nacional, quien dedicó horas a buscar sobrevivientes entre los restos del avión.

Uno de los momentos más recordados de aquella madrugada ocurrió cuando los rescatistas escucharon un quejido en medio del fuselaje. Eran cerca de las 4:40 de la mañana y, tras pedir silencio para identificar de dónde provenía el sonido, lograron ubicar a Helio Hermito Zampier Neto, defensor de Chapecoense.

El futbolista fue encontrado con vida varias horas después del impacto. Los equipos de rescate tuvieron que abrirse paso entre las partes retorcidas de la aeronave para sacarlo. Neto fue el último de los seis sobrevivientes en ser rescatado.

La participación de Lengua en esa búsqueda marcó para siempre su vida y la del jugador brasileño. Con el tiempo, el policía recibió el apodo de ‘el Ángel Verde‘, en alusión al rescate que permitió que Neto tuviera una nueva oportunidad de vivir.

Pero la historia no terminó cuando el futbolista salió de los restos del avión. Lengua también lo visitó en el hospital, donde pudo acompañarlo durante su recuperación. Las imágenes de aquel encuentro, con el uniformado al lado del jugador herido, se convirtieron en un recuerdo de la solidaridad que surgió en medio de la tragedia.

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Un abrazo que volvió a unirlos diez años después

Una década más tarde, el destino volvió a reunir a los dos protagonistas. Las fotografías del reencuentro muestran a Lengua y Neto abrazados, en una escena que contrasta con las imágenes del hospital de 2016, cuando el brasileño luchaba por recuperarse de las lesiones sufridas en el accidente.

El paso del tiempo no borró lo que ocurrió aquella madrugada. Para Neto, volver a encontrarse con el hombre que ayudó a salvarle la vida significó revivir uno de los capítulos más difíciles de su historia, pero también uno de los más importantes.

El reencuentro se convirtió en uno de los relatos más emotivos de los homenajes que Chapecoense realizó en Antioquia. La delegación brasileña regresó al lugar del accidente para recordar a las víctimas y honrar a los seis sobrevivientes, en una visita que también incluyó actos conmemorativos y el reconocimiento a quienes participaron en las labores de rescate.

Así, en la antesala del partido entre Atlético Nacional y Chapecoense, la historia de Helio Neto y Marlon Lengua recordó que detrás de aquella tragedia hay mucho más que una fecha dolorosa para el fútbol.

También está la memoria de quienes perdieron la vida, el agradecimiento de quienes lograron sobrevivir y el vínculo que nació entre un futbolista brasileño y un policía colombiano en una de las noches más difíciles que ha vivido el deporte.

El abrazo de ambos, diez años después, fue una manera de recordar que aquella madrugada no solo dejó una herida imborrable: también dejó historias de solidaridad que siguen vivas.

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