Cuando murió Astori (capitán de la Fiorentina), Galanti era el responsable del departamento de medicina deportiva del hospital Careggi de Florencia. Él fue el último en autorizar la práctica deportiva al futbolista, en 2017, siete meses antes de su fallecimiento, detalló AFP. 

La fiscalía italiana había reclamado una pena de 18 meses de prisión por homicidio involuntario al considerar que el médico tenía que haber procedido a exámenes complementarios para intentar detectar la enfermedad cardiaca, tras los test de esfuerzo.

Según el informe de la autopsia, Astori murió por una taquiarritmia, aceleración anormal del ritmo cardiaco. 

Astori, que era un habitual de la selección italiana, falleció a los 31 años el 4 marzo de 2018 mientras dormía en la habitación de un hotel de Udine, donde la Fiorentina tenía que jugar un partido de la Serie A. 

Galanti también deberá pagar un millón de euros (1,21 millones de dólares) a la familia del fallecido exfutbolista. 

El abogado de Galanti anunció que presentará un recurso. “Le comuniqué por teléfono a mi cliente el veredicto, sigue desconcertado. Pensamos que había condiciones para la absolución, estamos sorprendidos y enojados”, señaló Sigfrido Fenyes, citado por La Gazzetta dello Sport.