En el relato, López aseguró que los ejercicios de Kegel son indispensables para empezar con este ‘nivel’ de entrenamiento vaginal, que busca darle mayor tonicidad y fuerza a las músculos circuvaginales. Los encuentros sexuales se tornarán más intensos.

Los beneficios que da tener la zona más fuerte es que las sensaciones tanto de la vagina cuando se contrae y el pene cuando es ‘abrazado’ serán mucho más intensas; con la contracción voluntaria el pene tendrá una erección más fuerte y hasta retardará la eyaculación.

Estos son 2 de los ejercicios con los que podrá entrenarse para practicar el pompoarismo:

  • Una de las formas más sencillas para empezar a activar la zona es sentándose en una silla con las manos apoyadas en las piernas, que estarán parcialmente abiertas. Ahora, deberá tensionar los músculos como si estuviera apretando algo, contará hasta 3 y relajará la zona; una buena forma de avanzar en el proceso es aumentar el tiempo e intensidad.
  • Cuando haya dominado lo anterior, deberá acostarse con las piernas separadas y doblando sus rodillas. Aquí, tendrá que introducir uno de sus dedos (totalmente limpio) en la vagina; luego, intentará apretarlo contrayendo su vagina. Si no siente presión, podrá intentar con dos dedos.
  • En este caso, deberá hacer lo mismo que en el anterior ejercicio solo que aquí tendrá que chupar (absorber) el dedo, sí, suena imposible, pero hay muchas que lo logran. 

Pese a que para muchas mujeres esto puede ser novedoso, la práctica nació en la India hace más de 3.000 años, y en la costa pacífica colombiana se llama ‘chupadera’.