Además de lo mencionado, GQ México informó que quien experimenta el bajón también desarrolla problemas para percibir su entorno, y con el paso de los minutos los efectos se intensifican, como si hubiese ingerido algún tipo de droga alucinógena.

El medio agregó que esta es una condición que dura toda la vida, y la mayoría de quienes lo experimentan lo ven como algo normal; es al menos el 1 % de los hombres quienes padecen este mal, y se presume que serían más, solo que no son conscientes.

Síndrome posorgásmico (POIS, por sus siglas en inglés), se le llama técnicamente al problema, que fue descubierto en 2002 por el neurocientífico Marcel Waldinger, de la Universidad de Ultrecht, Holanda.

La condición también produce secreción nasal exagerada, ardor en los ojos, dolor muscular, malestar en la garganta, dificultad para hablar y se experimenta en cuestión de segundos, concluyó el portal.