Pese a lo anterior, un estudio compartido por la revista Sexual Medicine encontró que la marihuana hace que el sexo sea más intenso: aumenta el deseo sexual, reduce el dolor, desinhibe a la persona, provoca una mayor lubricación y desarrolla orgasmos de una forma más sencilla.

Aquellas mujeres que consumen esta planta frecuentemente han logrado tener relaciones sexuales más satisfactorias, esto se corroboró con una serie de encuestas a personas del común, quienes se mostraron satisfechos con los efectos de la marihuana en su intimidad.

Además, los investigadores mencionaron que tiene efectos menos negativos que el alcohol en el sexo. A pesar de que sus efectos secundarios son indiscutibles no existe el famoso guayabo después de su consumo y es poco probable que alguno quiera vomitar en medio del acto.

Otros de los beneficios encontrados fueron: aleja las inseguridades de sí mismo, reduce el estrés y la ansiedad, hay una menor percepción del tiempo, prolonga las sensaciones de placer, aumenta la voluntad de experimentar, activa los neurotransmisores encargados del placer sexual y mejora la percepción de los 5 sentidos de la persona.