Más allá de la práctica y conocimiento sobre la zona, lo importante para dar un buen masaje al clítoris es la confianza que haya con la pareja, pues se podrá libremente e ir descubriendo cuáles son los puntos en los que más disfruta ella, explicó la sexóloga.

Para empezar, Reyes dijo que es primordial que la sangre se vaya en dirección a esta zona, así se tendrá una especie de erección, crecerá y será más fácil manipularlo; para esto, quien da el estímulo puede ubicar los dedos en los costados de los labios menores (arriba del orificio uretral), hacer una leve presión y estirar ligeramente; repetir este movimiento varias veces.

Luego, es hora de variar el masaje: con los dedos sobre los labios menores, se hará una leve presión y masajes en microcírculos, lo que la especialista llamó “microtecnología amatoria”, pues esta parte femenina no es tan grande, pero sí está conectada con los tallos clitoriales.

Pulzo

Con lo anterior, ya habrá una buena inflamación del clítoris, lo que facilitará dar el siguiente estímulo: presionar los costados, y hacer un movimiento de arriba hacia abajo solo con la yema de los dedos (como con el pene, pero a menor escala).

Es muy probable que al repetir varias veces los roces mencionados la mujer consiga un orgasmo; de no ser así, quien está manipulando la zona podrá penetrarla hasta dos falanges, curvar los dedos y hacer una especie de presión sobre la pared vaginal, en donde está la parte más grande del clítoris.

Esta es la explicación de la experta, que incluye un ‘tip’ extra para enviar más sangre a los genitales: