Cuando una enfermedad es contagiosa potencialmente mortal se extiende por una población dejando muertos o sobrevivientes. En muchas enfermedades ocurre que estos últimos se vuelven inmunes al patógeno que los enfermó. 

Un primer dato al respecto del COVID-19 es que se cree que sobrevivir a la enfermedad hace que se cree inmunidad a ella, pero aún no es algo comprobado, ni cómo funciona esta inmunidad y durante cuánto tiempo lo haría, en caso de que lo sea, según Gizmodo. 

La inmunidad de rebaño es el objetivo de las campañas de vacunación. Por ejemplo, en el caso de una enfermedad como el sarampión, altamente contagiosa, puede transmitirse entre 12 a 18 personas en una población no inmune. 

El COVID-19 no es tan contagioso, pero los investigadores estiman que la tasa de contagio está entre 2 y 3. Eso indica que para frenar su expansión solo es necesario que el 60 % de la población sea inmune.

Sin embargo, no es tan sencillo. La epidemióloga Ellie Murray dijo que en la fórmula de ‘La inmunidad del rebaño’ se ignora un detalle y es que para llegar a él primero debemos enfermar todos, agregó el mismo medio.

Este coronavirus en particular tomó por sorpresa al mundo por sus características poco usuales, y es que como ya se conoce, un alto porcentaje de las personas infectadas son asintomáticas, lo cual complica el control de propagación. 

También son desconocidas las secuelas que puede dejar el COVID-19, eso sin contar que aún no existe ninguna vacuna, que sería el primer paso para que ‘La inmunidad del rebaño’ funcione. Si nos basamos en las recientes declaraciones de algunos epidemiólogos, en el mejor de los casos esta cura tardaría un año y medio.