En una entrevista con la revista Aló, de la que es portada en su más reciente edición, Marcela confesó que el estar casada con un chef, Pedro Fernández, le ha traído varias ventajas y una de esas es que su alimentación ha cambiado mucho.

Junto a su familia empezaron a poner en práctica el ‘reducetarianismo’, que consiste en disminuir el consumo de proteínas animales, azúcares y gluten, lo que confiesa le ha ayudado mucho a sentirse más saludable.

Sin embargo, confesó que durante el fin de semana rompe un poco la dieta. La artista ya no busca tener un cuerpo perfecto sino sentirse bien consigo misma, y para esto también se ha ayudado con un poco de meditación.

Según explicó, apenas se levanta (todos los días) realiza 30 minutos de la práctica mencionada. Esto lo adoptó para su vida hace varios años y siente que “le cambió la vida”.