La experta comentó en una reciente publicación que el pene tipo lápiz es delgado, alargado y tiene forma uniforme, es decir, su grosor suele ser el mismo desde el nacimiento hasta el glande.

Betancurt también dijo que un miembro con estas características es ideal para dar penetraciones anales, puesto que se amolda a la zona y, ya que el ano no se dilata, el hombre podrá sentir más.

No obstante, la asesora reconoció que en las penetraciones vaginales estos penes suelen tener complicaciones, pues si la zona se expande más de la cuenta ninguno de los dos sentirá la fricción necesaria.

Para que el sexo sea disfrutable, la mujer debería hacer ejercicios de Kegel, mientras que él no podría dar penetraciones lineales, sino que tendría que jugar con ellas para que haya un mayor roce en el acto.

En cuanto a las posiciones ideales, la recomendaciones son ‘la cucharita’, de lado y toda aquella pose que permita a la mujer cerrar las piernas mientras es penetrada.

Aquí, la explicación: