El hombre terminó con 28 fracturas en su cuerpo, incluyendo el cuello, la pelvis, un pie y varias costillas. El inglés tuvo que pasar 2 semanas y media bajo un coma inducido, luego de la caída que sufrió el pasado 15 de agosto, informó Daily Mail.

En entrevista con ese medio, Paul aseguró que lo último que recuerda de aquel día es que estaba leyendo un libro y fumando un cigarrillo en el balcón de donde cayó. Agregó que no estaba borracho y que nunca se haría daño porque tiene razones muy poderosas para vivir: sus hijas.

“Tengo suerte de estar vivo”, manifestó el hombre al diario británico, y añadió que ahora deberá aprender a volver a caminar sin ayuda. Su recuperación, según le dijeron los médicos, será lenta y puede “llevar años”.

Ante ese panorama, Paul creó una campaña para recaudar fondos y financiar todo el apoyo médico que necesite. Él espera que el seguro pague parte de su traslado aéreo desde Malta hasta Londres, que costó 20.000 libras esterlinas (85 millones de pesos), concluyó Daily Mail.