Allí, los especialistas cultivaron un “lote de embriones” a partir de los óvulos de la mujer y de los mismos espermatozoides; poco después, le implantaron uno a la paciente y congelaron los demás, informó Daily Mail citando medios locales.

Gracias a ese procedimiento, el primer hijo de la ciudadana china —identificada solo por su apellido, Wang— nació en junio de 2010 en el Hospital de Salud Materno Infantil de Wuhan, indicó el mismo medio.

Como Wang deseaba ser madre por segunda vez, el año pasado volvió a la clínica de fertilidad y se sometió al mismo tratamiento de fecundación in vitro —con uno de los embriones que congeló—, y concebió a su hijo menor, quien nació el pasado 16 de junio, señaló el rotativo británico.

Daily Mail agregó que ambos bebés, apodados ‘Lu Lu’ y ‘Tong Tong’, llegaron al mundo por cesárea.

“Desde una perspectiva médica, ‘Lu Lu’ y ‘Tong Tong’ son hermanos gemelos”, aseguró Zheng Jie, médico del centro de fertilidad, citado por el diario inglés. En seguida, añadió:

“Aunque los gemelos están separados por 10 años, hay muchas similitudes [entre ellos], lo que también es extremadamente raro”.