Unos 6 minutos después de rescatar a la pequeña, la policía encontró a la mujer, que tenía “un fuerte olor” a alcohol. Los oficiales le preguntaron si había ingerido bebidas alcohólicas, y ella respondió que solo se había tomados 2 tragosinformó KWTX-TV.

Las autoridades le hicieron la prueba de alcoholemia y los resultados arrojaron que su nivel de alcohol en la sangre era de 0.148. Según el medio, “el límite legal para conducir en Texas es de 0.08”.

El portal añadió que los oficiales arrestaron a Samantha en la madrugada de este domingo, tras ser acusada de  “abandonar/poner en peligro a un niño con la intención de regresar”.

Según el mismo medio, la mujer luchó contra los oficiales para evitar su arresto y hasta les lanzó insultos racistas. Incluso, se lanzó al piso y se golpeó contra el suelo; sin embargo, terminó esposada.