Al percatarse de que no había nadie cerca, Durham acciona el arma en 2 ocasiones contra una de las puertas de la residencia. 

No contenta con su acto, decide arrojar una toalla en llamas e inicia un incendio a plena luz del día.  

A los pocos minutos, llegaron los bomberos y apagaron las llamas que alcanzaron a consumir gran parte de la casa, además evitaron que una segunda residencia se incendiara, informó el portal Live Leak

El medio estadounidense aseguró que en el incidente no se reportaron víctimas mortales ni heridos. 

La investigación arrojó que durante meses los vecinos ya habían tenido problemas de convivencia. 

Por su parte, la policía arrestó a Durham y fue acusada de provocar un incendio premeditado en segundo grado. También, por usar un arma de fuego contra una vivienda, agregó el mismo medio.