Stefani Carroll-Kirchoff, propietaria del animal, contó a USA Today que la cocina no tenía buena iluminación y que Félix se metió a la lavadora mientras ella recogía más ropa del suelo.

Al finalizar un ciclo de enjuage y centrifugado de 35 minutos, la mujer abrió la puerta de la lavadora y escuchó un maullido de su gato, de un año, indicó el periódico estadounidense.

Ella lo llevó de inmediato al veterinario, donde aún está bajo observación por su estado de salud tan crítico. De acuerdo con el mismo medio, el felino “se recupera de un edema pulmonar, una neumonía, una conmoción cerebral y una ceguera temporal”.

El diario indicó que, sumado a lo anterior, Félix debe permanecer conectado a una cámara de oxígeno porque todavía tiene agua en sus pulmones. Debido a que el costo de su tratamiento es tan elevado, la familia del gato creó una campaña de donación para salvarlo.

El objetivo, según se ve en la página de Go Fund Me, era de 15.000 dólares (casi 48 millones de pesos) y en 7 días recaudaron 15.709 dólares (un poco más de 50 millones de pesos).

Esta es una foto que la familia del gato compartió en ese sitio web:

Go Fund Me.