Un estudio, publicado el martes en la revista Science China Life Sciences, patrocinado por la Academia China de Ciencias de Pekín, analizó las relaciones entre la nueva cepa y otros virus, descubriendo que el coronavirus que surgió en la ciudad de Wuhan estaba estrechamente relacionado con una cepa que existe en los murciélagos.

Ese estudio no especuló sobre qué animal podría haber sido un “huésped intermedio”, pero un segundo estudio publicado el miércoles en el Journal of Medical Virology identifica a las serpientes como el posible culpable.

Los investigadores advierten que sus conclusiones requieren “una mayor validación mediante estudios experimentales en modelos animales”. Entre otros detalles, no explican cómo el virus pudo haberse transmitido de animales a humano.

El mercado de alimentos donde aparentemente apareció el virus ofrece una variedad de vida silvestre exótica para la venta, incluidos zorros vivos, cocodrilos, cachorros de lobo, salamandras gigantes, serpientes, ratas, pavos reales, puercoespines y carne de camello, entre otras.

Al parecer, nada de esto le importó a la joven protagonista de un video que se viralizó en Twitter, pero que fue grabado para la aplicación TikTok.

En las imágenes, la joven, que según los internautas sí es de nacionalidad china, se ve a la joven comiendo una sopa de murciélago, que es común que se sirva en países asiáticos, pero que debería estar prohibida en estos momentos por el mortal coronavirus.

Aunque no queda claro exactamente cuándo ni dónde ocurrió este suceso, la cuenta de Twitter que publicó el video este miércoles 22 de enero, escribió: “Soy un idiota. Soy un devorador de murciélagos. Quiero enterrar a la gente de Hong Kong”.