El hombre se enfureció cuando Chakri Khamruang, su padrastro, le desconectó el wifi: no solo lanzó insultos, sino que también empezó a destrozar la vivienda. Chakri lo golpeó para evitar que siguiera de esa manera y luego se fue a dormir, informó Daily Mail citando medios locales.

Al día siguiente, la madre de Sak vio a su hijo bajando las escaleras y poniéndole “algo” al agua que ella usaría para cocinar. Aunque la mujer le preguntó qué estaba haciendo, él la ignoró y se fue a su habitación, indicó el diario británico.

Al acercarse a la jarra de agua, la madre descubrió que Sak había puesto “pesticidas letales”, algo que la dejó en ‘shock’. “Todavía no creo que él haya podido hacer esto. Sé que se enoja muy fácilmente. Dimos lo mejor de nosotros para lidiar con su ira, pero esta vez fue demasiado”, manifestó ella, según el rotativo inglés.

Los padres llamaron a las autoridades con la esperanza de que estas ayudaran a su hijo a dejar la violencia. De esta manera, los oficiales llevaron a Sak a un hospital para que reciba tratamiento, señaló el mismo medio.

La mamá manifestó que lo anterior era lo mejor, pues no quería “vivir con miedo” y preguntándose cuándo atacará de nuevo su hijo, concluyó Daily Mail.