Se trata de una Chromebook que la propia Alcaldía de Medellín presentaba como “resistente a derrames de agua y a caídas y golpes”.

Esa resistencia fue puesta a prueba por el propio Quintero, que estaba presentándola cuando se le resbaló y tuvo que improvisar: “Estos computadores son realmente muy, muy buenos”, decía antes de la pifia.

“No se dañan”, improvisó tras el golpe. “Estas de verdad que no se dañan. Esta, un poquito, pero no se dañan. Están hechas para eso”, agregó, apenado.

Al alcalde no le quedó otra que reírse de su propio error y replicó el video del chasco: