Traigan comida. Tengo una nena (hija) de 3 años”, escribió el hombre en el papel que rápidamente se viralizó en redes sociales, en medio del pánico que genera el COVID-19 en el mundo, con más de 275.000 contagiados y más de 11.000 muertos.

El argentino se identificó en el avión de papel como Nicolás y de acuerdo con el diario Clarín, es uno de los 404 pasajeros de un buquebus que llegó a Buenos Aires desde Colonia (Uruguay), donde había un infectado de coronavirus.

Cuando las autoridades argentinas se percataron que uno de los pasajeros estaba contagiado de ese brote, decidieron poner en cuarentena a todos (404 pasajeros y 11 tripulantes) en el Hotel Panamericano para evitar más la propagación, explica el mismo medio.

“Estaba tratando de entretener a mi hija, que estaba con hambre. Le había dado un caramelo ácido que era lo que tenía como para distraerla con eso. Pero ya estaba a los gritos del hambre. Busqué otra manera de entretenerla y me puse a hacer avioncitos de papel, como algo lúdico. Entonces pensé: ‘Esto lo puedo tirar por la ventana’. Afuera estaban los camarógrafos de la tele”, contó Nicolás a Clarín, pues en el avión de papel también dejó su número de celular.

El preocupado padre de familia también le dijo al rotativo argentino que necesitan otras cosas, como ropa para poder cambiarse y otros artículos de aseo. 

El que estaba enfermo se anduvo paseando como si nada y nadie lo controló. Al parecer se enteró que tenía coronavirus por mensaje de texto o mail. De Uruguay se había ido sin la confirmación”, agregó Nicolás al mismo diario.

Nicolás, gracias a su ingeniosa idea, logró que sí le llevaran comida para su pequeña hija y el resto de su familia, finaliza Clarín.