Las personas encargadas de administrar el líquido usaron una sola botella para rociarles el líquido a los feligreses, y olvidaron desinfectar la boquilla cada vez que la usaban, informó South China Morning Post.

El medio agregó que el hecho se registró durante una reunión de oración “a la que asistieron unos 100 fieles”. Asimismo, indicó que entre los infectados se encuentran el pastor de la iglesia —identificado solo como Kim— y su esposa.

Lee Hee-young, oficial sanitario de la provincia de Gyeonggi, aseguró —citado por el diario asiático— que la comunidad religiosa accedió a beber el líquido “por la falsa creencia de que el agua salada mata el virus”.

Al final, el pastor cerró la iglesia y se disculpó por el contagio masivo de coronavirus, reportó Daily Mail citando medios locales.

“Lamento profundamente lo que ha sucedido. Asumiré toda la culpa y la responsabilidad”, manifestó el líder de la iglesia, de acuerdo con el diario británico.