Gustavo Petro dijo que para sobrellevar su carrera universitaria en el Externado tenía que hacer ciertos sacrificios económicos, como acudir a un modesto almuerzo, compuesto de un Chocoramo y una Pony Malta.

“Yo con eso almorzaba cuando iba a la universidad”, comentó en entrevista con Juanpis González’.

Y agregó que hacía ese tipo de cosas para que le alcanzara el dinero: “Ahorraba plata para comprar libros; así estudié mi carrera”.

También dijo que en esa época, en la que no poseía carro, debía caminar mucho, pero aclaró que no desfallecía porque el ponqué y la gaseosa lo nutrían adecuadamente: “Eso me daba energía”.

Gustavo Petro almorzaba con Chocoramo y Pony Malta

En video, la historia de ¿l actual presidente 25:48

Chocoramo y Pony Malta tendrán impuesto si pasa la reforma tributaria

Lo particular de la historia de Petro es que quienes hacen lo mismo en la actualidad podrían no correr con la misma suerte si se tiene en cuenta que la reforma que presentó su gobierno busca ponerles impuesto a ambos productos por ser considerados “bebidas azucaradas y comestibles ultraprocesados”.

De hecho, José Antonio Ocampo, ministro de Hacienda, contradijo a Petro al explicar que “con este tributo se busca que la gente cambie sus patrones de consumo” y que la reforma no es negociable.

Incluso, un hombre en Twitter, el que difundió la grabación, lamentó la iniciativa: “Petro, ahora en el poder, presenta una reforma tributaria para ponerle impuestos a lo que era su almuerzo de estudiante”.

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Acá, las palabras de Ocampo:

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.