Los hermanos Lee y Adam Ferguson se encontraron con “un gran pez”, que resultó ser un tiburón blanco de más de 4 metros de largo, publica el diario The West Australian.

Según el relato de los australianos, el escualo nadó alrededor de su embarcación por unos 15 minutos, donde ellos se arriesgaron a grabar con una cámara GoPro, pues metieron sus manos al agua para poder capturar una mejor imagen del animal.

Allí se dieron cuenta que el tiburón embistió un par de veces el bote e incluso mordió el motor, cómo luego pudieron demostrarlo cuando tocaron tierra y vieron las marcas de los dientes.

“Un par de veces se acercó demasiado, entonces intenté golpearlo con la GoPro, pero no podía moverlo, así que sí, era muy pesado y muy fuerte”, dijo Lee Ferguson a The West Australian.

El tiburón seguía dando vueltas alrededor del bote cuando los hermanos decidieron levantar el ancla y marcharse del lugar. Como resultado del aterrador encuentro, quedaron la grabación y daños en la escalera y el motor de la embarcación, finaliza ese rotativo.