Desde a aparición del COVID-19 en Wuhan, China, su genoma tenía una cierta secuencia de alrededor de 30.000 nucleótidos, los componentes básicos del material genético, detalló The Verge. 

Algunos de esos nucleótidos cambiaron a medida que el virus se propagó por el mundo porque el mecanismo que utiliza el virus para hacer copias de sí mismo a veces comete errores. Pero esos cambios no han hecho que el virus se comporte de manera diferente, según The Atlantic. 

En el último video de Verge Science se explora cómo ocurren las mutaciones, qué significan para el coronavirus y cómo los científicos los están usando para rastrear COVID-19 en todo el mundo.

Incluso, según un video explicativo de Verge Science, se afirma que las mutaciones que ha sufrido el coronavirus han sido útiles debido a una proteína que se encarga de replicar el COVID-19 llamada polimerasa que se puede equivocar.

Allí definen las mutaciones en dos grupos, las beneficiosas para el virus y las dañinas para el mismo. 

La primera se considera positiva para el coronavirus porque puede ayudarle a permanecer en el aire por más tiempo y la segunda es nociva porque mataría a su huésped limitando la posibilidad de propagarse, pero al parecer ninguno de los dos está sucediendo de forma alterada.

 Se han encontrado linajes diferentes pero no cepas distintas del coronavirus, lo cual es importante porque una nueva cepa tendría una propiedad biológicamente diferente que aumentaría la resistencia del virus a ser eliminado. 

Todos estos condicionales ayudan a que el virus no esté cambiando lo suficientemente rápido y que las vacunas o los tratamientos lleguen a funcionar para la mayoría de los infectados, agrega Verge Science.