Exactamente en Malasia, un hombre de 37 años llamado Punithan Genasan había sido cómplice en el tráfico de al menos 28.5 gramos de heroína al coordinar dos envíos en el 2011.

El reo negó cualquier conexión, pero su defensa fue rechazada el viernes pasado, informó Gizmodo.

Un portavoz de la corte suprema de Singapur explicó que el caso que involucra a Genasan se llevó a cabo por Internet para mantener la seguridad de todos los involucrados en el proceso y también porque el país ha estado bajo cuarentena desde principios de abril, agregó el mismo medio

El abogado de Genasan, Peter Fernando, explicó que su cliente recibió el veredicto del juez en una llamada de Zoom y está considerando una apelación de esta decisión, según informó The Guardian.

Los expertos en derechos humanos se refirieron al suceso y lo describieron como insensible e inhumano.

“La finalidad absoluta de la sentencia, y la realidad de que en todo el mundo se producen condenas injustas en casos de sentencia de muerte, generan serias preocupaciones sobre por qué Singapur se apresura a concluir este caso a través de Zoom”, dijo Phil Robertson, subdirector de Human Rights., agregó Gizmodo.

Singapur, que tiene una política de tolerancia cero para las drogas ilegales, es uno de los cuatro únicos países que todavía ejecutan personas por delitos relacionados con las drogas, detalló The Guardian.