En comparación, la industria especializada, que incluye marcas como Swatch y TAG Heuer, solo envió un estimado de 21.1 millones de unidades, un descenso del 13 %, informó Strategy Analytics.

Esta firma de investigación recopila datos de socios minoristas y otros proveedores para llegar a sus estimaciones de ventas. “Los relojes de pulsera analógicos siguen siendo populares entre los consumidores de más edad, pero los compradores más jóvenes se inclinan por los relojes inteligentes y la pulsera computarizada”, escribe Neil Mawston, director ejecutivo de Strategy Analytics.

Los fabricantes de relojes suizos tradicionales, como Swatch y Tissot, están cayendo ante las nuevas tendencias tecnológicas. El fuerte del Apple Watch es que atrae a los consumidores más jóvenes que desean cada vez más dispositivos electrónicos compatibles a sus teléfonos y acordes a las tendencias.

El Apple Watch ha sido el líder del mercado en la categoría de relojes inteligentes durante muchos años y una vez superó a la industria relojera suiza en ventas trimestrales en 2017, pero este es el primer año completo que el producto superó a su competidor analógico, añadió MacRumors.

La ventana para que las marcas de relojes suizos tengan un impacto en los relojes inteligentes se está cerrando. Puede que se esté acabando el tiempo para Swatch, Tissot, TAG Heuer y otros, agregó el análisis.