Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Feb 12, 2026 - 2:33 pm
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El risotto es uno de los platos más emblemáticos y tradicionales de la cocina italiana, cuya historia se remonta a mediados del siglo XIX. De acuerdo con la información recogida por El Espectador, la primera receta documentada de risotto apareció en 1853. Sin embargo, fue en las regiones de Piemonte y Lombardia donde esta especialidad comenzó a ganar verdadera popularidad, especialmente durante el año 1900, consolidándose en la tradición culinaria local.

El risotto destaca por su particular método de cocción, el cual lo distingue de otras preparaciones de arroz. A diferencia de arroces sueltos o secos, el risotto se prepara añadiendo gradualmente caldo al arroz a medida que este absorbe el líquido y libera su característico almidón, responsable de esa consistencia cremosa tan apreciada. Los ingredientes que forman la base de este plato son el arroz, la cebolla, la mantequilla y el queso, aunque la receta puede variar según la región y la creatividad del cocinero. Un punto esencial durante la preparación es evitar la pérdida del almidón, el cual confiere la textura final y el aspecto untuoso al risotto.

En el artículo de El Espectador se describe una versión que incorpora la riqueza del coco, siguiendo una técnica detallada. Para empezar, es necesario extraer las leches del coco. Se licua el coco fresco con agua —incluyendo el agua del propio coco si se desea— y después se cuela para obtener una primera leche espesa. A continuación, se repite el proceso dos veces más con el mismo coco y más agua, consiguiendo así tres leches de diferente concentración.

El siguiente paso consiste en preparar un caramelo de coco conocido como titoté. Para ello, la primera leche de coco y la panela se cocinan juntas a alta temperatura en una olla a presión. El objetivo es reducir la mezcla hasta que adquiera un color caramelo y el aceite de coco comience a separarse, señal clara del punto ideal.

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Una vez obtenido el titoté, se añade el arroz arbóreo —la variedad más apreciada para este tipo de preparación— y se dora ligeramente en el caramelo de coco. Luego, el arroz se desglasa usando brandy o vino blanco, integrando lentamente las dos leches de coco restantes y la sal. El proceso continúa hasta que el arroz adquiera la textura adecuada para el risotto. Finalmente, el toque de mantequilla en el último momento proporciona brillo, una cremosidad acentuada y realza el sabor final.

Para quienes sienten pasión por la gastronomía y desean aportar propuestas innovadoras en la cocina, El Espectador invita a sus lectores a escribir a Tatiana Gómez Fuentes, abriendo así un espacio para compartir creaciones culinarias originales.

¿Qué hace especial al arroz arbóreo en la preparación del risotto? – El uso de arroz arbóreo es fundamental en la receta de risotto, como se señala en el artículo fuente. Este arroz de grano corto es conocido por su alto contenido de almidón, lo que permite que al cocinarlo libere esa textura cremosa característica del plato. Otros tipos de arroz tienden a soltar menos almidón o a volverse blandos y pegajosos, perdiendo la consistencia ideal buscada por los expertos en la cocina italiana. La selección del arroz es, por tanto, un detalle clave que define el éxito de la receta clásica del risotto y su adaptación con ingredientes como el coco.


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