La filtración de una serie de videos en los que Gustavo Petro, Roy Barreras y otros miembros del Pacto Histórico discuten sobre las estrategias que utilizarían para acometer en contra de algunos candidatos presidenciales, alborotó la campaña política en el país.

Tal ha sido el impacto de dichas grabaciones, que el líder izquierdista que disputará la Presidencia frente a Rodolfo Hernández aseguró que si se llegaban a conocer videos que demostraran que había cometido un delito, renunciaría a su candidatura.

(Lea también: “Es angustiante”: Mónica Rodríguez, impresionada con sucia campaña en Colombia)

A través de su cuenta de Twitter, Petro le dijo a la periodista Vicky Dávila, directora de Semana, medio que publicó el material que tiene al Pacto Histórico en el ojo del huracán, que está dispuesto a bajarse de su aspiración presidencial si ella publica una grabación en la cual se indique que él violó la ley.

Vicky Dávila responde a reto de Gustavo Petro

Horas después del trino del senador de la Colombia Humana, la periodista le contestó. También vía Twitter, Dávila se echó flores y señaló que su medio hizo lo correcto al publicar los “petrovideos” para ponerlos a juicio de los colombianos.

Lee También

Además, escribió que seguirá en la misma labor, pese a las “presiones”, al parecer, haciendo referencia a los mensajes del candidato en los que asegura que la prensa tiene decenas de grabaciones, pero que aún así no logra comprobarle ilícitos.

Acá, la respuesta de Vicky Dávila a Gustavo Petro:

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.