En su cuanta de Twitter, Uribe escribió: “Voy a hablar con mi ahijado para decirle que yo no soy tan malo como dice el compadre”.

Su trino lo acompaña con la publicación que hizo El Tiempo en 2009 informando que en la capilla del Palacio de Nariño fue bautizado el hijo de Barreras.

“El padrino fue el presidente Uribe”, registró en ese momento el diario, y agregó un detalle de color al breve reporte: “Cuando el bebé comenzó a llorar por el agua bendita, Uribe sacó la peinilla y le dijo: Venga Simoncito lo peino para que quede bien bonito”.

Todo eso lo expone Uribe en momentos en que la distancia con Barreras es más grande, sobre todo porque están en las orillas opuestas de las discusiones que se han dado en el Congreso por las objeciones del presidente Iván Duque a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

El trino de Uribe prueba cómo cambian los tiempos y las personas, y más aun en política.

El jefe del uribismo se hizo padrino del hijo de Barreas cuando era el presidente de la república y el en ese entonces alegre compadre Barreras también era su fiel escudero en el parlamento.