Londoño explicó en una entrevista con Efe en Cartagena que la implementación avanza a “paso de tortuga” y no se hace de manera “integral”.

“La implementación, para resumirlo así, está en peligro porque los acuerdos son un todo, son algo integral, y para plasmarlos, para hacerlos realidad, tienen que implementarse de manera integral. No va una cosa primero y otra después. Todo tiene que ir al unísono”, dijo.

También desglosó el estado de los cinco puntos del acuerdo, comenzando por el de la Reforma Rural Integral, columna vertebral de lo pactado.

“El primer punto, del tema agrario, no se ha cumplido absolutamente nada; de la reforma política lo único fue el Estatuto de la Oposición, una reivindicación de la Constitución del 91 que logramos en los Acuerdos de La Habana que se implementara”, afirmó.

Con respecto al tema de drogas y la sustitución de cultivos ilícitos, cree que “se le está ‘haciendo conejo’ [incumpliendo] a la gente que se acogió a ese plan de manera voluntaria”, mientras que de la reincorporación social de los exguerrilleros opina que “anda a paso de tortuga”.

Y el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición “va avanzando pero también con muchas dificultades y tratan (los enemigos de la paz) a veces de romperlo”, añadió.

Pese a ello, Londoño considera que la paz como tal no está en peligro, pero recomendó “no dormirse en los laureles” y dejó ver su lado optimista al afirmar que aunque “es duro decirlo, a pesar de que nos están matando, estamos avanzando”.

Desde la firma de la paz, en noviembre de 2016, cerca de 170 exguerrilleros han sido asesinados, una sangría que el Gobierno no ha logrado detener.

Por eso, Londoño destacó que tras el acuerdo de las Farc con el Estado las muertes por el conflicto armado cesaron y se preguntó “¿cuántos muertos se han evitado en esos tres años?; ¿cuántas madres han dejado de perder a sus hijos?, cuántos hogares no se han quedado sin sus padres?”.

Sobre las protestas sociales, dijo que esas movilizaciones masivas son consecuencia del acuerdo de paz.

“La gente está haciendo suyo este acuerdo; este acuerdo ya no nos pertenece (a los firmantes). Este acuerdo ya lo está haciendo suyo el pueblo colombiano y lo estamos viendo en las distintas movilizaciones”, manifestó.

En su opinión, “estamos viendo un fenómeno nuevo, hay una nueva generación dando un grito independencia, hay una nueva generación queriendo construir un mundo más justo, más humano, más equitativo”.

Según Londoño, las protestas sociales en Colombia y otros países del continente no tienen color político y responden al deseo de la gente de luchar por unas mejores condiciones sociales y un futuro para los jóvenes.

“No podemos equivocarnos: esto no es de izquierda, no es de derecha, y esto no es solamente aquí en Colombia. Son vientos que recorren el mundo, vientos de independencia, vientos de justicia que recorren el mundo y afortunadamente el muro que impedía que esos vientos llegaran a Colombia ha sido derrumbado con el acuerdo de paz”, sentenció.

Sobre las declaraciones de algunos líderes de la derecha latinoamericana, en el sentido de que las protestas sociales son un complot acordado en la reunión del Foro de Sao Paulo celebrada este año en Caracas, dijo que están “subestimando” al pueblo.

“Lo cierto es que estos líderes están subestimando lo que está sucediendo, están subestimando a la gente, están subestimando al pueblo; para ellos es incomprensible lo que está pasando y por eso vienen con esos argumentos traídos de los cabellos que no tienen ningún sentido”, declaró.