La conclusión salió después de que la Contraloría terminó una auditoría de cumplimiento a los recursos del Sistema General de Participaciones (SGP).

La entidad hizo un análisis de precios de los elementos que el municipio compró a través de ese contrato, y encontró evidentes precios excesivos en muchos de ellos.

Entre los hallazgos están: un tanque plástico de 120 litros, que vale $ 25.000 en el mercado, y en la propuesta del contratista tiene un valor de $ 350.000; como se compraron 25 tanques, hubo un sobreprecio $ 2’925.000.

Además, se adquirieron 16 neveras que no costaban más de $ 1’400.000 cada una, y se compraron por un millón más. El sobrecosto en ese caso fue de $ 16’000.000.

Una de las compras más descaradas fue la de cucharas avaluadas en $ 5.000 y que se pagaron a $ 21.000; cucharones de $ 2.000, comprados a $ 13.900, y canecas de basura de $ 5.000, obtenidas a $ 47.000.

Como si fuera poco, la Contraloría alertó sobre un presunto desfalco de $ 360’000.000 por la construcción de aulas que nunca fueron usadas por estudiantes, sino por cajas y muebles.

“En concreto, se estableció que dos aulas escolares en La Siria, una en Moquen y otra en Varsovia, no están cumpliendo el fin para el cual fueron construidas, como es el de satisfacer la necesidad para prestar el servicio educativo a los estudiantes en las IE de esos corregimientos”, dijo la Contraloría.