La revista asegura en un artículo bajo el título ‘Manguala contra Colombia: los secretos de la alianza entre el gobierno de Maduro, las disidencias y el ELN’ que toda esa documentación reservada proviene del Servicio de Inteligencia Bolivariano (Sebín) y del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Los documentos, considerados ultrasecretos por Venezuela, “dejan al descubierto cómo el Gobierno de Maduro ha estado colaborando con las guerrillas para diseñar eventuales operaciones conjuntas a fin de efectuar posibles ataques terroristas en territorio colombiano”, advierte la publicación.

Destaca, como seguramente lo habrán hecho ya muchos colombianos, la coincidencia entre dos hechos: el anuncio del rearme de ‘Iván Márquez’ y compañía, y el anuncio del dictador Maduro de ejercicios militares en la frontera dos semanas después.

El primero de esos documentos que difunde la revista (con fecha 9 de agosto) es un memorando firmado por el almirante Remigio Ceballos, comandante estratégico operacional de las Fuerzas Armadas de ese país. “Va dirigido a ‘generales comandantes del Ejército Bolivariano, de la Guardia Nacional Bolivariana y la Milicia Bolivariana. Todas las unidades militares subordinadas, REDIS, ZODIS y ADIS’”.

Ese memorando dice: “(Les informo) Muy respetuosamente a través de la presente comunicación que por orden del presidente Nicolás Maduro Moros, deberán evitar entablar enfrentamiento con personal de los grupos rojos en las zonas de entrenamiento y abastecimiento desde 080106002019 hasta nueva orden. Brindar apoyo logístico y entrenamiento”, y tiene un espacio denominado “instrucciones especiales” en el que se complementan las órdenes. “Remito coordenadas de centros de entrenamiento para el cumplimiento de la orden. Garantizar los derechos humanos y satisfacer necesidades básicas de higiene y alimentos”.

Según Semana, “Grupos rojos” son palabras claves para referirse a las guerrillas colombianas que están en ese país (Eln y disidentes de las Farc). “El documento —agrega la revista— prueba que Maduro ordenó a sus tropas no atacar a estos guerrilleros y, por el contrario, suministrarles ayuda y capacitación. También evidencia que las Fuerzas Armadas de Venezuela saben perfectamente donde están los delincuentes colombianos y tienen sus campamentos, a los que llaman ‘centros de entrenamiento’”.

Otro documento que conoció Semana registra que el número de insurgentes armados en territorio venezolano “puede llegar a los 2.000 […], de los cuales entre 15 y 20 por ciento son ciudadanos venezolanos, reclutados por estos grupos”.

Un memorando más fue remitido por la Dirección de Bases Territoriales de Contrainteligencia al director de Contrainteligencia del Sebín bajo el número 0152 y “relaciona la ‘ubicación de personal y campamentos del Ejército de Liberación Nacional (ELN)’. Tiene un mapa anexo que de forma general muestra dónde están los guerrilleros. Prácticamente, se encuentran en todos los estados de Venezuela”, dice Semana.

“Los guerrilleros colombianos retribuyen de diversas maneras la protección del régimen de Maduro”, agrega la revista con base en la documentación a la que tuvo acceso. “Una de ellas, con información estratégica clave para la inteligencia y las Fuerzas Armadas venezolanas”.

Pero tal vez uno de los que más llama la atención por la delicada información que contiene es el que revela “la alianza entre militares, servicios de inteligencia venezolana y guerrilleros para elaborar planes en los que analizan puntos estratégicos de la infraestructura colombiana, así como instalaciones gubernamentales, militares, puertos, aeropuertos, puentes y carreteras”.

Según Semana, el director del Sebín envió este informe de 15 páginas al Comando Estratégico Operacional del Ministerio de Defensa venezolano el 4 de julio de 2019. Y califica su contenido como “grave para la seguridad nacional de Colombia”.

“Respuestas a requerimiento 0197 emanada del ciudadano presidente Nicolás Maduro Moros y socializada mediante requerimiento en mención relacionado con la recolección de información sobre el blanco país verde con los miembros de grupo rojo que hacen vida en los diferentes estados del país”, dice el documento en el que, para Semana, “país verde” es Colombia y “grupo rojo”, los núcleos guerrilleros.