La autoridad geológica colombiana indicó que el nuevo temblor en Colombia fue de una intensidad casi idéntica, de 4,2 grados.

Sin embargo, el segundo sismo del 30 de marzo tuvo una profundidad considerablemente superficial, de menos de 30 kilómetros, por lo que se pudo sentir en otras regiones, más que el primero.

El epicentro esta vez fue el municipio de Puerto Gaitán, en el Meta, donde hace una semana se produjo una seguidilla de temblores que puso nervioso a más de uno.

El mes que termina fue uno de los más activos de tiempos recientes en materia de sismos, al menos de más de 4 grados. Casi a diario se registraba al menos uno, y algunos incluso superaron la magnitud 5.

No obstante, ninguno de los movimientos telúricos dejó víctimas, y los reportes de daños materiales fueron escasos.