La mujer solo obtuvo 231 votos, según la Registraduría, y quedó en el sexto lugar del listado de aspirantes que presentó el Partido de La U, pese a que era una de las opcionadas a quedarse con un cupo en el concejo municipal.

Ochoa tampoco pudo celebrar un triunfo con el candidato a la alcaldía que tanto respaldó en campaña, Héctor Rangel Palacios, pues perdió por cerca de 10.000 votos con el elegido mandatario Felipe Benicio Cañizález (28.188 votos).

El trato que le dieron en las urnas a esta candidata, que terminó quemada políticamente, es muestra de la indignación y rechazo que provocó entre la ciudadanía luego de un video en el que deseaba que violaran “entre 10″ a una mujer y a su pequeña hija, de apenas 10 años.

La grabación la dio a conocer el portal Noticias de Urabá, que dijo que en el video Ochoa habla despectivamente de la novia de su expareja y de la hija de ella.

El medio local llamó la atención al decir que mientras la mujer lanzaba toda clase de insultos y amenazas en el video, ahora que estaba en campaña se quería elegir con las banderas de la defensa de los derechos de las mujeres y de la niñez.

Por eso, el Partido de La U anunció que le quitaba el respaldo a Ochoa y que la expulsaría del partido, aunque ella salió con una excusa que fue interpretada como absurda: “No soportan verme brillar”, dijo.