El militar sabía que eso estaba mal. Sin embargo, pagó y me abusó. Ni siquiera sabe que tuvimos una hijita”, relató la mujer de 29 años, identificada como Leticia, quien quedó embarazada a los 13 años después de haber sido objeto de un trueque que hizo su mamá, por 10.000 pesos, informó ese medio. 

Leticia y las otras 22 mujeres abusadas hacen parte de las comunidades Nukak Makú y Guahibo, en el departamento del Guaviare, añadió la información.

Otra de las historias contadas por el diario es la de Vicente Estrada, un hombre que “salió de las entrañas de la selva” para irse a vivir a un municipio de ese departamento del sur de Colombia. 

Él cuenta a ese medio que a su hija mayor la violaron, a otra hija la violaron y mataron los paramilitares, otra fue reclutada por la guerrilla, y la menor, fue abusada por un soldado cerca a la base militar de Barrancón, en Guaviare. 

Lo más alarmante de la denuncia es que en casos como el de Leticia, las niñas indígenas eran intercambiadas por sus familiares por 5.000, 10.000 o 20.000 pesos. Los abusos documentados se habrían dado entre 2008 y 2017, detalló El Tiempo. 

Estas revelaciones se dan en la misma semana en que se conoció que los dos militares implicados en la violación de una niña indígena, en Guaviare, están activos y solo fueron trasladados. 

De igual forma, este sábado se anunció la investigación de 12 casos de abuso sexual (3 relacionados con el Ejército) contra niñas Nukak Makú. La vicefiscal general, Martha Janeth Mancera, hizo el anuncio en una visita a San José del Guaviare, donde se reportaron dichas denuncias.