En la mañana de este jueves se conoció que Oswaldo Muñoz, un hombre de 41 años que trabajaba como mesero, fue asesinado dentro de un bus de Transmilenio.

La víctima recibió una puñalada en su pierna cuando tres delincuentes se subieron a atracar el articulado en la estación de la Calle 72, de la troncal Caracas, y le robaron su celular, así como a los demás pasajeros. Muñoz falleció dentro del sistema.

Horas después del hecho, sobre la una de la tarde, la alcaldesa Claudia López se pronunció y ofreció una recompensa para quien entregue información que permita dar con la captura de los responsables, de quienes ya se revelaron algunas imágenes.

Sin embargo, una de las cosas que más llamó la atención sobre la reacción de López fue precisamente la forma en que calificó la muerte del ciudadano: “Inadmisible”.

Tanto así que dicha palabra se volvió tendencia en la tarde de este jueves en Twitter porque varios ciudadanos la usaron para reclamarle a la mandataria que lo que es “inadmisible” es el incremento de la inseguridad en Bogotá.

Eso incluye varios casos de hurto de bicicletas y celulares con armas blancas de fuego, que dejan heridos y víctimas mortales, y hasta hechos de sicariato.

Los casos de robos de bicicletas incluso llegaron a la prensa internacional y motivaron que el importante diario británico The Guardian calificara a Bogotá como “la capital de la muerte para los ciclistas”, hecho que sustentó con cifras que evidencian un aumento del 36 % en este delito en comparación con el 2019.

Publicación que la Alcaldía de Bogotá, en vocería del secretario de Seguridad Hugo Acero, calificó como “injusta” porque sus cifras arrojan una disminución del 31 %, pero en “muertes de ciudadanos en general ocurridas en medio de atracos”, según el comparativo de los dos años entre enero y septiembre.

Sin embargo, no se trata solo de los robos en las calles, sino que en Transmilenio, que se supone cuenta con su propio sistema de seguridad, no deja de ser frecuente la presencia de ladrones en los buses y hasta casos de extorsión, que demuestran que la inseguridad no es una simple percepción de los ciudadanos.

Todo ello motivó los reclamos a la alcaldesa, entre los que también le recuerdan que ella en campaña afirmó que sería “la jefe de Policía que haría temblar a los delincuentes”; promesa que le exigen cumplir. Aquí, algunos de los trinos: