El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...
La Procuraduría General de la Nación ha dictado la suspensión provisional, por un periodo de tres meses, de Betty Cecilia Anaya, agente interventora de la Entidad Promotora de Salud (EPS) Capresoca. Esta decisión se produce como respuesta a los notorios problemas en la prestación de servicios a los usuarios, evidenciados después de que el Gobierno Nacional interviniera la EPS en octubre de 2024. La medida, según el Ministerio Público, es de carácter provisional, pero busca responder ante los serios indicios de deterioro en la calidad del servicio y en el acceso a la salud de la población afiliada.
El documento presentado por la Procuraduría señala un contexto preocupante: las peticiones, quejas, reclamos y sugerencias (PQRS) aumentaron 144% desde la intervención, y el número de tutelas, mecanismos judiciales que los ciudadanos utilizan para exigir la protección de sus derechos fundamentales, se incrementaron un 56%. De igual manera, un estudio de satisfacción realizado a finales de 2025 muestra que la percepción de los usuarios frente a la EPS ha caído abruptamente, al haber perdido 10,1 puntos, pasando de 64,1% en 2024 a solo 54% en el año siguiente. Datos que reflejan un ambiente de inconformidad, tanto en la atención prestada como en el acceso a los servicios esenciales.
De acuerdo con los antecedentes consignados en la decisión y sustentados en una visita administrativa realizada el 29 de enero de este año, se detectaron “graves deficiencias” que cuestionan la efectividad de la intervención forzosa administrativa llevada a cabo en Capresoca EPS. El informe señala que el incumplimiento de los objetivos que motivaron dicha intervención se traduce en afectaciones al derecho fundamental a la salud de los afiliados, producto del aumento de las barreras de acceso y del agravamiento de la situación financiera. Este deterioro, además, pone en entredicho la estabilidad no solo de la entidad, sino de todo el Sistema General de Seguridad Social en Salud.
La Procuraduría, en su resolución, solicitó a la Defensoría del Pueblo enviar en un plazo de cinco días un informe detallado sobre la situación de la EPS, con énfasis en el manejo de los recursos, así como en la garantía de acceso al sistema de salud para la población a su cargo.
Finalmente, la Procuraduría ha instado a continuar con las acciones disciplinarias pertinentes y ha anunciado que no existe ningún recurso legal que pueda revertir la medida adoptada, dejando en claro la seriedad con la que se asume la situación crítica que atraviesa la EPS y el sector salud en la región.
¿Qué consecuencias puede tener la suspensión de un interventor en una EPS para los afiliados y el sistema de salud?
La suspensión temporal de un agente interventor en una EPS puede intensificar la incertidumbre entre los afiliados, quienes dependen del acceso adecuado a servicios médicos y atención oportuna. Cuando las instituciones encargadas de velar por la gestión y funcionamiento de una EPS detectan irregularidades graves, la destitución o suspensión del funcionario responsable suele buscar una reestructuración inmediata en la dirección y operación de la entidad.
Sin embargo, en el corto plazo, podrá implicar retrasos adicionales en la toma de decisiones administrativas, aumento en los tiempos de resolución de quejas y reclamos, además de posibles retrasos en la atención médica y en la implementación de acciones correctivas. Esto pone en evidencia la fragilidad de la estructura del sistema general de seguridad social en salud, que puede verse afectada negativamente cada vez que surgen crisis dentro de las entidades responsables de su operación y supervisión.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO