No obstante, el presidente sí reconoció que el Túnel de La Línea, el más largo del país y de Latinoamérica, tuvo el granito de arena de la administración de Santos y lo resaltó mencionando al exministro de Transporte Germán Cardona y al exvicepresidente Germán Vargas Lleras, que, curiosamente, fue uno de los que no celebró la inauguración de esa obra.

Camila Zuluaga, en la sección Código Caracol, de Noticias Caracol, asegura que Duque “se niega en todos los escenarios a mencionar el nombre de Santos”. 

En el libro ‘Iván Duque, de frente y a fondo’ de Diana Calderón, el presidente se negó a nombrar a Santos, dijo Zuluaga, y cuando el jefe de Estado habló de su trabajo en la fundación que dirigía el expresidente, Duque apenas dijo: “Conocí al director de esa fundación”. 

Por eso mismo fue que que el presidente no se pronunció sobre el guiño que hizo Santos para limar asperezas con él y con el también expresidente Álvaro Uribe, señala la comunicadora.

Incluso, el mandatario le pidió a su equipo de Gobierno, según la periodista, no hacer pronunciamientos sobre esa declaración de Santos.

Duque, Uribe y el uribismo en general rompió relaciones con el ganador del Nobel de Paz por el proceso que hizo para firmar el acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc.

Uribe y sus seguidores no apoyaron esos diálogos, por lo que llamaron “traidor” a Santos, pues fue el uribismo el que promovió la campaña que lo llevó a la presidencia.