Casi 27 años después de la muerte del capo, su viuda aún revela detalles de lo que fue la vida que llevó durante su época como narco y como jefe del cartel de Medellín. En esta ocasión, Henao publica una foto con un detalle que pocos conocían hasta ahora sobre cómo usaba las camisas su marido.

“Pablo usaba las camisas que yo le enviaba hacer a una modista en Medellín, todas iguales, una condición indispensable el primer botón de la camisa 10 centímetros del cuello hacia abajo”, explicó Victoria Eugenia Henao, en su cuenta de Instagram.

También dice que la tela que se usaba para confeccionar las camisas de Pablo Escobar la compraba en un almacén en la capital antioqueña y siempre tenían que ser en tonos pasteles y de una “textura muy suave”.

Estos son algunos de los muchos detalles que ha publicado la viuda del capo colombiano, uno de los narcos más reconocidos del mundo, a través de redes sociales y del libro más reciente que escribió. En ese texto, por ejemplo, también contó detalles de cómo era por dentro el edificio Mónaco, el famoso ‘penthouse’ que tenía Pablo Escobar.

Según dijo, ese lujoso lugar, “de cerca de 1500 metros de área”, tenía hasta piscina, “la primera construida en un piso alto en Medellín”. En el primer piso de la vivienda, según su relato, había dos terrazas, una con “un comedor para ocho personas” y la otra con “una sala en cuero”.

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Asimismo, dijo la viuda de Pablo Escobar, el lugar contaba con una cocina que tenía “un comedor auxiliar”, el tercero de la residencia, pues también había “un comedor principal”.

Un gimnasio, “dotado con modernas máquinas”, una biblioteca y una sala principal, con “un sofá modular para 30 personas”, eran los otros espacios de la primera planta, dijo Henao.

Por su parte, el segundo piso, contó ‘Tata’, lo habían dividido para cuatro habitaciones: la principal, que tenía “una terraza cerrada con una mesa de desayuno”; las dos de sus hijos, Manuela y Juan Pablo (hoy Sebastián Marroquín); y la de los huéspedes, que describió como “espaciosa”.