Las nuevas requisas en Bogotá se vienen planeando desde finales del año pasado, cuando la alcaldesa Claudia López anunció que iban a adquirir más de 500 detectores de metales, para que los agentes hicieran esa labor.

Ese objeto se empezará a aplicar a partir desde este martes, con 800 detectores de metales, justo una semana después de que la capital viviera tres casos de sicariatos, y un ataque con arma de fuego que dejó a un patrullero muerto y otro herido, en el norte de Bogotá.

Con este cambio en las requisas, la Policía mejoraría la detección del porte de armas, pero además evitaría el contacto con la gente, de acuerdo con la mandataria de la ciudad. 

El detector de armas, mostró Noticias Caracol, está instalado en el uniforme de los agentes, que solo tendrán que estirarlo para pasarlo por alrededor del ciudadano.

Las personas a las que se les descubran armas deben mostrar el permiso respectivo para portarla, o de lo contrario le será decomisada.

Uno de los argumentos de la Alcaldía de Bogotá sobre la “percepción de inseguridad”, que según la administración tienen los ciudadanos, es que los robos cada vez son más violentos, precisamente por el uso de armas blancas y de fuego. 

No es más sino mencionar el caso de la banda en la que delincuentes se hacen pasar por habitantes de calle, para luego atracar con cuchillo, en el noroccidente de Bogotá, o el de los fleteros que intimidan a sus víctimas con pistolas.  

Se espera que con esta medida, el proceso de requisa sea más eficiente.