El próximo 3 de febrero se dará un crucial encuentro político entre dos líderes que en algún momento tuvieron tensas tensiones bilaterales: el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el mandatario estadounidense, Donald Trump. Esta reunión, que tiene como foco principal la discusión del tema del narcotráfico y de la articulación energética con Venezuela, marcará un punto de inflexión para ambas naciones, sobre todo para Colombia en su lucha por descentralizar su economía del narcotráfico.
Todo surgió tras una llamada telefónica realizada hace poco tiempo entre ambos líderes. “Fue un gran honor comunicarse con el presidente colombiano”, declaró Trump, quien previamente había acusado a Petro de participar en el narcotráfico. Este último ha iniciado una ofensiva de transparencia, en la que espera mostrarle a Trump y su equipo las medidas que ha tomado su gobierno para combatir el narcotráfico.
Durante una conferencia de prensa llevada a cabo en la Casa de Nariño, Petro destacó la necesidad de revisar algunos mitos relacionados con la guerra contra las drogas. “Analicemos datos rápidamente”, señaló el presidente colombiano, evocando la problemática del fentanilo en Estados Unidos, narcótico que por su alta peligrosidad ha dejado un saldo aproximado de 72.000 víctimas anuales.
Pero no solo de narcotráfico hablarán estos dos líderes. Petro manifestó a través de su cuenta de X su intención de dialogar sobre la articulación energética con Venezuela. Confesó que le gustaría que Ecopetrol acelerara la transformación del Caribe colombiano de importador a exportador de gas “grancolombiano”.
La propuesta, argumentó Petro, no solo beneficiaría a Venezuela y a Colombia, sino también rompería el monopolio privado de algunos propietarios mediáticos, una acusación que ha polarizado la mirada nacional hacia este proyecto.
Adicionalmente, el mandatario colombiano ha expresado su visión de la industrialización de Colombia enfocada en la exportación de café, a pesar de la revaluación del peso. Esta incursión al sector cafetero sería otro paso a dar para desligar su economía de la dependencia al narcotráfico.
Obviamente, este encuentro no será extenso, pero Petro espera que sea suficiente para presentar la realidad colombiana en temas de narcotráfico y mostrar el camino que su Gobierno ha seguido para disminuir la influencia de este en su economía nacional.
Graves acusaciones a Juliana Guerrero y más miembros del Gobierno de Petro: habló alta funcionaria
Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y actual funcionaria del Gobierno, aseguró que hay más de 20 personas que están buscando desacreditarla con el presidente Gustavo Petro acusándola de varios hechos que ella no cometió, pero lo que sí hizo fue destapar una supuesta disputa interna de poder entre diferentes funcionarios o personas cercanas al presidente, como Juliana Guerrero y Carlos Carrillo, con quienes ella ha tenido una confrontación desde hace varios meses.
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