Inicialmente se dijo que se trataba de Elton Nicolás Sanabria Osorio, pero posteriormente la versión perdió peso por una carta supuestamente firmada por esa persona en la que desmentía que se tratara de él.

En el transcurso de este miércoles se cruzaron varias informaciones y versiones que no hicieron sino agrandar el misterio sobre la identidad del segundo de los dos civiles que el Esmad y la Policía montaron en carros particulares la noche del martes frente a la Universidad Nacional, en una detención claramente irregular.

Las imágenes muestran que el muchacho es reducido por los agentes y forzado a abordar un Renault Logan de placa OJX134 sobre la carrera 30 de Bogotá, pero, más allá de eso, hay más preguntas que respuestas.

Aunque la Policía ha manifestado que ese tipo de actuaciones son legales, la Personería negó que el procedimiento estuviera “conforme a los protocolos y al manejo de ese escenario de protesta”. La comunicadora también insistió en que no se trató de una “detención arbitraria” sino de una “tentativa de desaparición forzada”.

En la mañana de este miércoles, Caracol Radio citó fuentes de la Policía según las cuales el joven se encontraba “en el CAI Nicolás de Federmán”. Eso llevó a Duque a acercarse hasta ese lugar y hablar con un agente de Policía que estaba de guardia. Este le aseguró que cuando recibió el turno, la mañana del miércoles, “no había nadie” y que en los registros “no hay absolutamente anotaciones de nada, de ningún ciudadano”.

Luego de que esa información fuera desmentida, Gustavo Gómez, director del noticiero matutino de Caracol, difundió una fotografía de una persona. Esta le habría sido suministrada por la Policía asegurando que ese era el joven en cuestión, sosteniendo que estaba en su casa y gozaba de buen estado de salud.

Pero lejos de dar por esclarecido el misterio, el mismo Gómez indicó a continuación que tenía otra versión sobre un paso efímero del retenido por el CAI de Nicolás de Federmán, sin siquiera bajarse del carro que lo había recogido. Desde ese lugar lo habrían conducido al Centro de Traslado por Protección (CTP) de Puente Aranda.

Duque también se acercó a ese CTP, para corroborar esa información, pero allí negaron que lo hubieran recibido y aseguraron que “no pueden recibir personas llevadas en carros oficiales sin distintivo”:

Ante el surgimiento de tantas versiones distintas, la periodista insistió en que no había certeza sobre la identidad de esta persona, y agregó que hay defensores de derechos humanos buscando que las autoridades esclarezcan la información de una vez por todas.

Duque también subrayó que la Policía tampoco divulgó esa información en la rueda de prensa en la que el general Hoover Penilla criticó que se cuestionen los procedimientos de la institución, dejando en el aire que todavía no estaría del todo corroborada como para anunciarla de esa forma.

Hacia las 8:00 de la noche, la comunicadora hizo un resumen sobre las irregularidades y las contradicciones de las autoridades con los reportes del caso.

El último reporte fue a las 11 de la noche, lamentando la falta de respuestas en su recorrido:

No sería el primero

Al margen de esto, otros detalles sobre el vehículo que se llevó al joven aumentan las incógnitas. Una red de defensores de derechos humanos aseguró que no es la primera vez que ese carro, un Renault Logan de placas OJX134, se utiliza para hacer “traslados irregulares de personas”; aunque, según el secretario de Seguridad de Bogotá, Jairo García, son vehículos particulares usados para investigación.

La misma Duque aseguró que otro joven ya había vivido algo similar en ese mismo carro el 21 de noviembre, primer día del paro nacional:

Duque tiene especial atención por estos temas, pues ha investigado varios casos de desapariciones forzadas y en 2001 fue secuestrada y torturada por agentes del desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) mientras adelantaba una investigación por la muerte del humorista Jaime Garzón, recuerda la organización Reporteros Sin Fronteras.